
Bitácora
Aquí puede que callen las cigarras en cuaresma
Que las antenas del espacio enmudezcan para siempre
Que Caín huya del Paraíso
que nunca más vuelva
recogiendo a hurtadillas el fruto prohibido
Que se desconfigure
Este cielo portátil de la web
Y las canciones de amor se declaren en quiebra
Y suenen a cursilería los besos de mi boca
Y me declare incapaz de volver a dormirme
Y mis ojos
se petrifiquen en blanco y negro
Que rapaz y perezoso deambule por Sodoma…
Pero que sigas allí cándida e infinita
Humedad y resplandeciente
Cual rocío en la piel
Y puedas seguir tejiéndome
Redes sin descanso
mañanas que plastifiquen tu olor a mi piel
Y seguir cuerdo de locura mi bitácora en ti.
Luis F. Guillén.